
Entre el 15 y el 20 de septiembre de 2009 se celebró en Beijing el XXIV Congreso Mundial de la IVR, bajo el lema “Armonía Global y Estado de Derecho”. La China Law Society, entidad organizadora local, no escatimó esfuerzos para hacer de la reunión un encuentro cordial y fructífero, lo que generó una nueva apertura recíproca entre los ámbitos iusfilosóficos de China y del resto del mundo. Todas las intervenciones plenarias fueron publicadas en inglés y en chino y los debates objeto de traducción simultánea. Asistieron más de 600 participantes, que provenían de 48 países.
Diez fueron las exposiciones plenarias: “Los derechos individuales en el orden mundial”, por Joseph Raz, “Diversidad cultural, diálogo entre civilizaciones y armonía – una perspectiva confuciana”, por Tu Weiming, “Los jueces en la encrucijada entre las dimensiones mundial y universal”, por Antoine Garapon, “Volver a pensar la filosofía del derecho”, por Ioanna Kuçuradi, “Diversidad, democracia y diálogo en el marco de los derechos humanos”, por Carol C. Gould, “Teorías chinas clásicas acerca de las normas y su influencia en el desarrollo del sistema jurídico chino tradicional”, por Wejen Chang, “La naturaleza dual del derecho”, por Robert Alexy, “Globalización y prosperidad cultural”, por Morimura Susumu, “Reforma social y progreso mediante la ley – una historia de China”, por Xin Chunying, y “El estado de derecho como un estado de razones”, por Matilde Cohen, ganadora del Premio al Joven Investigador.
Hubo además innumerables grupos de trabajo acerca de los más diversos temas. Yo participé en uno de ellos, relativo a la ponderación de los principios y coordinado por el profesor Jan Sieckmann, mediante un trabajo titulado “Acerca de la fórmula del peso de Alexy”, que fue brevemente debatido de conformidad con el tiempo disponible.
El próximo congreso mundial, en 2011, se celebrará en Francfort, Alemania. El siguiente, al menos por el momento, se halla proyectado para 2013 en Brasil.
Ricardo A. Guibourg |